jueves, 28 de diciembre de 2006

Validación Subjetiva

Validación Subjetiva

Percibir patrones y conexiones que en realidad no existen

A la validación subjetiva se le denomina también “Efecto de Validación Personal” ya que se refiere al proceso por el que se acepta como válida alguna afirmación o fenómeno solamente por haber tenido unas cuantas experiencias personales y/o percepción subjetiva. En realidad, se presenta este error cuando una persona, debido a sus creencias percibe, expectativas e hipótesis sobre el mundo, algún tipo de relación más profunda y oculta entre dos eventos independientes.

De acuerdo con las premisas con las que esta persona interpreta el mundo, tal relación debe existir necesariamente, así que la persona encuentra la manera de explicar la información en términos de la supuesta relación. Esta validación subjetiva viene regularmente acompañada del Prejuicio de Confirmación en donde la persona otorga mayor peso a las pruebas que confirman su creencia que a aquella que podría ponerlas en duda.

Esta validación subjetiva se halla por lo general en el centro de los fenómenos de experiencias paranormales. Por ejemplo, cuando se trata de lecturas hechas por astrólogos o psíquicos, la persona se centrará rápidamente en los aciertos y los recordará, pero se olvidará o ignorará los desaciertos. De esta manera, la persona habrá dado validez subjetiva a la creencia de que existe algún tipo de conexión astrológica o psíquica entre las cosas del universo.

La validación subjetiva también se utiliza para describir cómo la gente confía en exceso en sus prejuicios y en las ideas que prefiere. Esencialmente, nos convencemos a nosotros mismos de que estamos en lo correcto aun cuando la información con que contamos nos debería convencer de que estamos equivocados, o cuando menos de que no es sólido el caso que sostiene nuestra postura. Se podría decir que deberíamos conocernos bien, pero nuestros deseos son tan poderosos que anulan nuestro mejor sentido.

A su vez, esto puede llevarnos a tener todo tipo de problemas cuando llega el momento de defender nuestra postura ante los retos y dudas planteadas por otros que no tienen ninguna unión emocional ni psicológica a la idea de que nuestras afirmaciones deben ser verdad. Podríamos economizar la verdad, podríamos evitar ciertas preguntas, e incluso podríamos racionalizar nuestra postura.

Otro nombre común que damos a la Validación subjetiva es el de Efecto Forer, por el psicólogo que lo descubrió. En sus experimentos, Forer encontró en 1948 con sus alumnos que una persona puede estar dispuesta a aceptar como exclusiva una vaga descripción de su personalidad, aun cuando la misma descripción exacta aplicaría igual a todos.

En el experimento, Forer realizó una prueba de personalidad a sus estudiantes y sin molestarse en leerla, les devolvió un análisis general de personalidad, el mismo que le dio a todos, y que había tomado de la columna de astrología de un periódico. Les preguntó a los estudiantes que clasificaran su análisis y recibió una respuesta abrumadoramente positiva. Sus estudiantes estaban convencidos de que podía leer sus personalidades. Por décadas el mismo experimento ha sido aplicado en variados contextos y los resultados siguen siendo los mismos.

¿Por qué funciona el Efecto Furor? Se han dado varias explicaciones, desde la credibilidad de los humanos, hasta llegar a pensar que lo que uno cree es cierto, pasando por la ignorancia. Sin embargo, parece proporcionar una base para entender por qué la gente acepta cuestiones como la astrología, grafología adivinación y otras pseudociencias.

La mejor manera de tratar a alguien cuyas afirmaciones se basan en la validación subjetiva es señalarles que lo que realmente necesitan es la validación independiente y la confirmación. Las pruebas independientes de alguna fuente que no está en riesgo serían en última instancia de mucha utilidad. Igual de bueno lo sería un experimento que pudiera desacreditar tal creencia. De no poderse lograrse, entonces sería razonable señalar que la creencia es muy racional.

No hay comentarios: